Todo lo que los niños saben y nosotros no. - Yologocoach.com
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Todo lo que los niños saben y nosotros no.

Llegan tiempos de sol, la primavera se precipita, los días se alargan regalándonos más luz, el invierno nos da un respiro y los parques se llenan de niños mientras esperamos la época estival que nos llena de vida.

En el parque me encontraba yo uno de estos días con mis dos sobrinos mellizos de 7 años, Alberto y María. Durante esas horas, observe y reflexioné sobre lo que ahora comparto contigo. A ellos les dedico hoy este post por enseñarme tanto cada día.

Los niños, a los que normalmente les estamos enseñando, aleccionando y educando son, sin duda, nuestros mejores maestros. Por supuesto, hay una parte de esa educación adulta que le tenemos que facilitar nosotros y eso me consta, que en la mayoría de los casos lo hacemos.

Me gustaría reparar en la parte que nosotros hemos perdido en el camino y que ellos, de una manera muy sencilla, nos pueden enseñar. El método para nuestro aprendizaje, uno de los mejores que conozco: la imitación. Con su ejemplo, fijándonos en lo que hacen de manera natural mucho mejor que nosotros.

¿Has pensado ya que hacen los niños mejor que tú? Durante ese tiempo en el parque vi un montón de ejemplos que mostrarte.

Curiosidad: son expertos exploradores de lo desconocido, cuando no saben lo que es algo, investigan como pueden hasta conseguirlo. A nosotros cada vez nos cuesta más indagar  lo desconocido y utilizamos atajos mentales constantemente para nuestra comodidad.

Constancia: un niño no para de llamarte cuando te quiere mostrar algo, te suena “¡Mama mira!” o “¡Papa ven! Un niño insiste hasta que lo consigue, son incansables. Estoy acostumbrada a trabajar con adultos y la media de veces que intentamos algo hasta que nos rendimos suele ser tres.

Valentía: Los niños van por la vida ajenos a cualquier tipo de peligro. Simplemente tienen otras prioridades que les entretienen sin pensar en el miedo. Los adultos vivimos desde el miedo gran parte de nuestra vida, lo que nos impide disfrutar plenamente de la vida.

Autenticidad: quizás sea lo que más echo de menos en los adultos. Los niños se expresan sin filtro porque tampoco tienen creencias, prejuicios, ni piensan en que pensaran los demás si hace esto o aquello (todavía).

Estos, son sólo unas cuantas capacidades que normalmente nos vamos dejando en el camino y que hoy te traigo para que reflexiones y si te apetece empieces a fijarte más en ellos para disfrutar a su manera.

A parte de eso te puede ayudar recordad tu infancia y añorar juegos, canciones o amigos del ayer. Cuando lo hayas hecho, recupera todo lo que puedas y ponlo en tu vida. Vuelve a jugar a tu juego favorito, canta aquellas canciones, en definitiva, haz lo que te apetezca sin pensar mucho más.

A todos nos gustaba ser niños y aunque no sea igual…algo podemos hacer para seguir sintiendo esa pureza. ¿No crees?

 

Y recuerda, sobre todo y siempre…Sonríe

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