Navidad, Navidad, dulce Navidad... o ¿es amarga? - Yologocoach.com
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Coaching-Navidad

Navidad, Navidad, dulce Navidad… o ¿es amarga?

Otro año más ha llegado nuestra querida y dulce Navidad. A principios de septiembre y sin darnos cuenta nos sorprendemos diciendo de nuevo: “En cuanto pasa el verano, enseguida llega la Navidad”.

Pues sí ¡aquí esta! Con su llegada la ciudad se engalana de luces, adornos, árboles de Navidad, serpentinas y un largo etc. Llegan las cañas, las cenas, los múltiples compromisos y, como no, un montón de regalos con la llegada de Papá Noel y de los Reyes Magos.

Las calles se visten con sonrisas, alegría y reina un espíritu de optimismo e ilusión. Las familias se reúnen, los viejos amigos se reencuentran y en fin de año llegan nuestros mejores deseos para el ansiado año nuevo y con ellos decenas de propósitos y de buenos deseos .

Me encanta la Navidad, tal y como te la he contado en los primeros párrafos, me chifla. Ahora bien, esto no es del todo cierto. Desafortunadamente, hay un porcentaje demasiado elevado de personas que, para mi gusto, se ocupa de cargársela completamente.

Creo que cada año son más los que se compran el paquete completo de “Tu también puedes tirar por tierra la Navidad” . O te andas con mucho cuidado o conseguirán su objetivo y, en menos de que te des cuenta, te habrán transformado en uno de ellos. De esos que yo determino del club “Amarga Navidad”. Puedo entender todas las circunstancias. Comparto el dolor por los seres queridos que ya no están, las tiranteces y conflictos con las familias, los problemas económicos o laborales e infinitas historias que nunca terminan con un final feliz.

Ese dolor, esos pensamientos y creencias siempre estarán y son inevitables y hasta necesarios para nosotros. Por eso me encantaría que cuando los recuerdes no te quedes con la parte más dura. Intenta recordad todos los momentos felices que pasaste junto a ellos y recuerda que siempre estarán contigo. A los que simplemente no os gusta esta época sin más ¿Qué consigues quejándote sin parar y diciendo que estás deseando que pase?

En mi opinión no consigues nada y sueño con el momento en que el resto os contagiemos y entre todos compartamos que la Navidad “SÍ ES DULCE”

A ti, que todavía estás pensando que la Navidad no es más que un cuento chino y además muy triste, te digo con todo el respeto posible: si cambias la actitud lo verás de otra manera. Te invito a que te acerques a los niños para que te transfieran su gran ilusión. A que te pongas en su lugar y creas lo que ellos creen. Empatiza con ellos y mira el mundo con sus ojos y comprobarás como algo cambia. Me gustaría que vieras este vídeo y te rieras sin más

Si aun así el efecto mágico de la Navidad no recae en ti, haznos un favor al resto que como yo pensamos que algo increíble pasa en estos días, a los creemos que hay un duende entre nosotros que se encarga de generar más sonrisas y que un sentimiento entrañable se adueña de nuestros corazones. “Déjanos creer, permítenos sentir y disfrutar realmente como niños sin sentirnos mal por hacerlo”. Yo  te estaré eternamente agradecida y dispuesta a compartir contigo mi ilusión.

Y recuerda, sobre todo y siempre…Sonríe.

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