¿Sabes decir que no? Decide cuando empezar a cuidarte - Yologocoach.com
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¿Sabes decir que no? Decide cuando empezar a cuidarte

Todavía me sigue llamando la atención lo distintos que somos  y  la diversidad de conductas ante las mismas situaciones.

Impartiendo cursos en empresas lo veo cada día y aprendo mucho de cada grupo, distinto y especial cada vez aunque desarrollen el mismo trabajo.

Cuando el tema a tratar es la gestión de emociones, hablamos de los derechos que cada uno tenemos y que tienen que ver con la asertividad.

Las reacciones de los participantes al ver estos derechos son la mayoría de las veces de asombro (por la cantidad) y en algunos casos por desconocimiento.

Uno de los que más llama la atención es el derecho a “decir que no” sobre el que hoy hacemos esta reflexión. Este post va dirigido en especial a las personas que al ver esto se quedan paralizados, al pensar en las veces que ellos ha dicho eso en su vida que suele ser: nunca.

Me dirijo a esas personas que siempre que les pedimos algo están dispuestas a dejarlo todo para hacer cualquier cosa con la que crea que nos pueden ayudar. Tienen un sentimiento de ayuda por encima de todo lo demás y el problema es ese, por encima de todo, incluso de ellos.

Me imagino que algunos pensaréis ahora mismo, ¿qué hay de malo en tener ese sentimiento de ayuda al servicio de los demás? Estoy de acuerdo con vosotros siempre que ellos quieran eso en primer lugar. Lo que ocurre con las personas a las que me dirijo, es que eso no es lo que quieren en todas las ocasiones. La parte negativa de esto, es que un sentimiento de culpa aparece en ellos sólo por pensar que les pudieran decir “no”. Sienten que no hacen lo correcto, que no les van a aceptar o a querer igual si no se prestan a hacerlo y por supuesto que se van a enfadar.

Piensan que se van a enfadar porque es lo que ellos sienten las pocas veces que ellos piden algo y comprueban con asombro como los demás sí que les dicen “no” con tranquilidad y sin pensar en nada más.

Estas personas a menudo se sienten utilizas y defraudadas con su entorno. Sobre todo con personas que no suelen ser gente de confianza y conocidos comúnmente como interesados.

Antes os contaba que  no dicen que no a nadie aunque no es verdad. A la única persona que dicen que no siempre es ella misma.

Estas personas, a menudo, están agotadas, agobiadas y sin tiempo para ellas porque todo el que tienen lo emplean en los demás indiscriminadamente.

Por eso os animo a cambiar esto ya, sólo vosotros podéis hacerlo y la buena noticia es que es muy fácil. Lo único que tienes que hacer para empezar es eso: empezar. Las primeras veces te costará pero como todo, con la práctica, antes de lo que crees lo habrás conseguido.

Piensa que las personas que te quieren te cuidan y lo entenderán e incluso te ayudaran. Los que no, en cuanto les digas que no la primera vez, y vean que te mantienes firme, pronto se irán a buscar otra nueva presa fácil para saciar sus deseos.

Te invito a  que no me creas y lo compruebes tú mismo y empieces a disfrutar de tu tiempo como te mereces.

 

Y recuerda, sobre todo y siempre…Sonríe.

 

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